La informalidad laboral en Chile continúa siendo una realidad relevante en 2025, con implicaciones profundas para las personas y para el mercado laboral. Este artículo propone entender el fenómeno, leer sus señales en los datos y, sobre todo, convertir lo que está no registrado en valor profesional verificable. A través de estrategias prácticas y ejemplos concretos, verás cómo hacer que la experiencia laboral informal pueda sumar puntos en tu trayectoria y en tu CV.
Qué significa la informalidad y qué nos dicen los números en 2025
– Definición y alcance: La informalidad se refiere a empleos que no quedan registrados formalmente, sin cotizaciones previsionales ni protección laboral. Esto implica una menor visibilidad de las tareas realizadas, de las responsabilidades asumidas y de las competencias desarrolladas.
– Una tensión entre mediciones: Las estadísticas no siempre cuadran. Por un lado, mediciones como el Barómetro CIES UDD / AAFP han mostrado tasas de informalidad cercanas a 33,4%. Por otro, el INE reporta tasas alrededor del 26% en distintos trimestres, señalando una brecha entre mediciones encuestales y administrativas. Esta discrepancia refleja diferencias metodológicas y la diversidad de definiciones.
– Composición y cambios recientes: Parte del incremento observado en fuentes administrativas se debe a empleados dependientes sin cotización previsional (aproximadamente 17 mil casos nuevos). Sin embargo, boletines del INE señalan caídas puntuales en la ocupación informal en ciertos trimestres de 2025, lo que indica que la dinámica es compleja y sectorizada.
– Causas estructurales: Factores como costos laborales, rigidez regulatoria, precariedad del empleo, la proliferación de emprendimientos de baja escala y barreras para formalizar ayudan a explicar por qué la informalidad persiste.
– El costo para las personas: Muchos aprendizajes y experiencias quedan “invisibilizados” cuando no están registrados, lo que afecta el historial laboral, el acceso a beneficios y la percepción profesional.
Transformar lo invisible en valor profesional: recomendaciones clave
– Documenta lo que hiciste, con resultados claros: aunque trabajaste en contextos informales, anota tareas concretas, responsables, proyectos y resultados medibles (por ejemplo, ingresos generados, proyectos completados, clientes atendidos, mejoras implementadas).
– Construye entradas de CV que reflejen funciones y competencias, no el tipo de contrato: utiliza títulos descriptivos que representen tu rol real y utiliza periodos, responsabilidades y logros para dar forma a tu experiencia.
– Aporta evidencia que respalde tus capacidades: portfolios, muestras de trabajo, referencias, métricas de desempeño, cursos o certificaciones informales que respalden habilidades técnicas o blandas.
– Enfatiza el impacto y las competencias transferibles: más allá del formato de empleo, destaca qué habilidades adquiriste (gestión de proyectos, ventas, liderazgo, uso de herramientas digitales, atención al cliente, etc.) y qué resultados provocaste.
– Emplea herramientas para visibilizar tu experiencia: plataformas como Cualiffy pueden ayudar a estructurar el CV y a visibilizar competencias desarrolladas en empleos no formalizados.
Fragmentos prácticos para construir un CV sólido a partir de experiencias informales
– Titular profesional claro: en lugar de “Independiente”, usar un enunciado que sintetice tu rol real, por ejemplo, “Coordinador de logística y ventas — microemprendimiento propio”.
– Responsabilidades y logros con datos: detalla volúmenes, clientes, tiempos de entrega, mejoras de procesos, plataformas utilizadas.
– Secciones de portafolio y referencias: añade muestras de trabajo, capturas de proyectos, reseñas de clientes y certificaciones, incluso si son informales.
– Enfoque en habilidades transferibles: resalta gestión, ventas, tecnología, liderazgo, comunicación, resolución de problemas y trabajo en equipo.
– Un formato cohesionado: utiliza descripciones consistentes, fechas claras y un diseño limpio que permita escanear rápidas tus logros.
Ejemplos prácticos (plantillas de CV para distintos perfiles)
– Perfil de ventas en microemprendimiento
– Titular: Coordinador de logística y ventas — microemprendimiento propio
– Responsabilidades: gestión de pedidos, atención a clientes, coordinación con proveedores, control de inventarios
– Logros: aumento de ventas en X% en Y meses, reducción de tiempos de entrega en Z días, manejo de X clientes recurrentes
– Evidencia: portfolios de campañas, referencias de clientes, capturas de resultados de ventas
– Perfil de servicios (atención al cliente y operaciones)
– Titular: Gestor de operaciones y atención al cliente — servicio autónomo
– Responsabilidades: atención a clientes, gestión de reservas, control de calidad, mejora de procesos
– Logros: reducción de tiempos de respuesta, implementación de un sistema de seguimiento de incidencias
– Evidencia: reseñas de clientes, métricas de satisfacción, cursos y certificados informales
– Perfil tecnológico (proyectos freelance)
– Titular: Desarrollador freelance — proyectos de software a medida
– Responsabilidades: análisis de requerimientos, desarrollo, pruebas, entrega y mantenimiento
– Logros: proyectos entregados a tiempo, mejoras de rendimiento, integración de herramientas
– Evidencia: repositorios, muestras de código, documentación de proyectos, referencias técnicas
Notas sobre datos y fuentes
– Las discrepancias entre INE y otros indicadores subrayan la necesidad de interpretar con cautela las cifras y entender el marco metodológico: qué cuenta como informalidad, en qué periodo, y qué tipo de empleo se está midiendo.
– Para una visión más precisa, conviene consultar boletines oficiales del INE y estudios complementarios, que pueden mostrar variaciones según el momento y la población analizada.
Opciones prácticas para avanzar (enfoque inmediato)
– Preparar un resumen breve para tu CV o carta de presentación que destaque lo esencial de tu experiencia informal.
– Desarrollar plantillas de entradas de CV para distintos perfiles (ventas, servicios, tecnología) que puedas adaptar rápidamente.
– Extraer y compilar recomendaciones del artículo en una checklist para aplicar de forma secuencial y estructurada.
Este enfoque te permite traducir experiencias no formalizadas en valor medible y visible para reclutadores, fortaleciendo tu narrativa profesional sin ocultar ni simplificar tus capacidades. Al poner el foco en el impacto, las habilidades demostradas y la evidencia de tu trabajo, amplias las oportunidades de ser reconocido y valorado en entornos laborales formales.

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